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Sitio Arqueológico de Pisac

El sitio arqueológico de Pisac es uno de los más importantes del Valle Sagrado de los Incas. Se encuentra ubicado en el cerro más alto de la ciudad de pisac, sobre una superficie seca y rocosa, al este de la Cordillera de Vilcabamba.

Como era costumbre en la arquitectura inca, las ciudades fueron construidas sobre la base de trazos figurativos de animales. Pisac, posee forma de una perdiz, por ello su nombre.

Estudios arqueológicos han determinado que no se trató de una fortaleza, sino de una especie de hacienda real, propiedad del Inca Pachacutec. La ciudad estaba integrada por andenes, estructuras domésticas y ceremoniales, y acueductos que proporcionaban el agua para la explotación agrícola.

Algunas de las construcciones del sitio arqueológico de Pisac:

La muralla. Antiguamente respondía a una edificación continua, algunas de sus piedras tienen dimensiones asombrosas. Reúne cinco puertas, ubicadas en la parte oriental del complejo. La única que tiene dintel se llama Amaru Punku, que quiere decir Puerta de las serpientes.

Túneles. Existen dos túneles ubicados en el cerro de Pisac. El primero va hacia el norte, y tiene 16 metros de largo; el segundo se dirige hacia la cima y posee 3 metros.

Puente Inca. En el complejo de Pisac hubo más de un puente colgante. Uno quedaba en Paccháyoc, donde todavía subsisten las bases. Y el otro, en el lado occidental del Intihuatana.

El Intihuatana. Este es uno de los monumentos ceremoniales de mayor importancia en Pisac. Su ubicación, en la parte superior de la montaña, domina gran parte del valle. Sus paredes son de tipo sedimentario (la juntura de piedras pulidas tiene una superficie exterior rectangular). Sus lados están tallados en forma de manos que se encierran en un semicírculo, por lo que es considerado como el Templo del Sol de Pisac.
En el centro del edificio se encuentra un altar tallado en piedra, conocido también como Intihuatana, que debe haber sido usado para observar los movimientos solares, y como altar para celebrar ceremonias religiosas: el culto al Dios Sol o sacrificios de animales. Asimismo, al oeste del altar se halla una piedra tallada que pudo servir para las observaciones astronómicas, ésta representaba las tres fases andinas del mundo religioso: el cielo, el mundo terrenal y el subsuelo.
El altar tiene la forma de una letra D, y está perfectamente orientada con la salida del sol, en el solsticio de junio. Sólo en Machu Picchu, se puede ver una roca parecida.

Depósitos. Se trata de seis colcas de igual dimensión, dispuestas en hileras. Se ubican a 200 metros del Intihuatana, y hay que atravesar precipicios para llegar.
El sendero que une a estas colcas termina en una escalinata de 102 peldaños que ascienden paralelamente a un canal de agua.

Conjuntos de andenería. La actividad económica principal del antiguo pueblo de Pisac fue la agricultura. Por ello, existen 16 sectores agrícolas que contienen complejos y avanzados andenes.
Pisac es el sitio con mayor variedad estilística de andenes. Posee por lo menos 14 formas diferentes de andenes construidos desde los 2.995 hasta los 3.450 m.s.n.m.

Cementerio inca. Se ubica al frente del complejo arqueológico, únicamente separado por el riachuelo Quitamayu.
Es un lugar impresionante, enclavado en una cuesta de casi cien metros de altura y varios kilómetros de extensión, perteneciente a la montaña Linliy. Este cementerio es conocido como Tankanamarka (tankay = para empujar, marka = lugar; puede traducirse como lugar de lanzamiento), y debe haber contenido aproximadamente 10.000 tumbas.
Los incas creían en la reencarnación, por ello guardaban a sus momias con todas sus propiedades y alimentos necesarios para su nueva vida. Cuando los españoles se enteraron de esta costumbre, no dudaron en profanar las tumbas y saquear las joyas, metales y piedras preciosas. Hoy pueden observarse pequeños agujeros, producto de la profanación.

La Ciudad de las Torres. Pisac también es conocida como la Ciudad de las Torres, ya que posee más de veinte torres construidas en los bordes salientes de la montaña. Son de perfecto acabado, muy similares a las construcciones de Sacsayhuaman. Aún no se sabe cuál fue su función exacta, sólo que algunas habrían estado asociadas a obras hidráulicas existentes en el lugar.

La Ñusta Encantada. Es un lugar situado en el camino hacia el sur, que conduce al cerro Ñustayoc. Se trata de la estatua de una mujer que lleva sus alforjas en la espalda. La tradición de la ciudad cuenta que la mujer es Inquill, una princesa que no soportó la curiosidad de ver la obra concluída de su prometido.
La leyenda cuenta que el cacique Huayllapuma tenía una hija, llamada Inquill, a la que tenía que casar con el hombre que pudiese construir, en sólo una noche, el puente sobre el río Vilacmayo (un puente de mucha importancia para la defensa del lugar). Pese a la dura tarea, Asto Rímac -un apuesto príncipe- decidió aceptar el reto, y pedir la mano de la princesa. Las autoridades del lugar dispusieron todo para que Asto Rímac iniciara las labores, mientras la princesa debía subir un cerro sin voltear, ya que de lo contrario, ella y su prometido se convertirían en piedra. Casi al amanecer, el príncipe había culminado con la obra, pero Inquill, no pudiendo soportar más, volteó y quedó convertida en piedra hasta el día de hoy.

Tiyanacuy. Es un barrio de pequeñas dimensiones, ubicado en la parte baja de la ciudad. Aquí podrá encontrar un perfecto asiento para dos personas, esculpido en una piedra.

Calla Casa. Se trata de un conjunto rústico de edificios de trazo irregular emplazado en la cima de la montaña. Es de difícil acceso pues hay que sortear algunos barrancos peligrosos.

Pisac. Al sureste se ubica otro conjunto de edificaciones rectangulares cuya distribución tiene la forma de arco. Sus paredes están consideradas como las más perfectas del Tahuantinsuyo. Cerca a este recinto, se halla una edificación similar a un mirador. Desde allí se puede obtener una excelente vista del valle y del poblado actual de Pisac.
Las fuentes y los cauces de agua también fueron característicos de esta zona. Se dice que tuvieron fines netamente religiosos por la calidad de su tallado. La fuente principal se ubica a 20 metros de la puerta central del complejo y posee dos entalladuras a manera de asas, que pudieron servir para baños ceremoniales.
En tiempos incaicos el Río Urubamba fue encauzado desde Pisac hasta Ollantaytambo con fines agrícolas.

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