El 5, 6, 7 y 8 de Junio de 2016
A unos 110 kilómetros aproximadamente, en la zona suroeste de la ciudad de Cusco se encuentra el Puente Inka de Q'eswachaca en la localidad de Comba Pata, en la provincia de Canas. El puente inca, elaborado a partir de fibras vegetales, se localiza a 3.700 metros sobre el nivel del mar y atraviesa el Río Apurimac.
El Puente colgante Inca Q'eswachaca, mide unos 28 metros de extremo a extremo y 1,2 metros de ancho.
Si bien hoy día no se utiliza como vía contínua de tránsito, año tras año, la segunda semana de Junio, cerca de mil personas de las comunidades andinas de Huinchiri, Chaupibanda, Ccollana Quehue y Pelcaro, se reúnen para realizar los trabajos de mantenimiento y reconstrucción.
El proceso de reconstrucción del puente colgante de Q'eswachaka dura 3 días.
Días antes, las mujeres y niños de las 4 comunidades, principalmente, se encargan de la recolección de la qoya ichu, la fibra vegetal o paja con la que se reconstruye el puente.
La mujer andina (acompañada por su familia) teje las primeras sogas, llamadas qheswas, con las que renovarán el puente.

El primer día el sacerdote andino le pedirá permiso a los Apus, en especial al Apu tutelar "Quinsallallawi", para comenzar a trabajar en la reconstrucción mediante ofrendas a la Pachamama. Como es sabido, la tradición andina considera a las montañas y a la tierra como divinidades.
Algunos de los productos que se le ofrendan a la tierra son incienso, garbanzos, hojas de coca, pallares, maiz, grasa animal y vino, se enciende una fogata al lado del puente y se queman los productos. El objetivo es satisfacer a la tierra, que disfrute de lo ofrendado y a su vez garantizar que el trabajo salga bien y no surjan accidentes.
Por la tarde se extienden las sogas para torcerlas y enlazarlas, de esta manera se preparan los pasamanos del puente que son la base del mismo. En esta actividad sólo participan los hombres; las mujeres y los niños siguen armando las qheswas para el tejido del resto del Q'eswachaka.

Al segundo día, se vuelve a realizar una ofrenda y una vez que se recibe el permiso de la pachamama y los apus, se comienza a trabajar en la renovación del puente. Un comunero atraviesa el Q'eswachaka viejo con una larga qheswa que permitirá trsaladar los insumos de un extremo al otro. Se amarran los duros o pasamanos y se deja caer el puente viejo.
Luego dos especialistas en tejido de puente con fibras dirigen la reconstrucción.
Al final del día se deja la base compuesta por ramas y qheswas que serán como la alfombra del Q'eswachaka.

Al tercer día los hombres especialistas del tejido comienzan a reconstituir el puente, uno de cada extremo con la ayuda de dos personas. Esta habilidad se aprende dentro de la familia, por lo cual se hereda el conocimiento de generación en generación.
Una vez ya tejido colocan la alfombra y terminada la labor las autoridades cruzan los 28 metros de largo que tiene el puente.

Al cuarto día se realizan los festejos, acompañados de música y danzas autóctonas organizadas por los pobladores de los “ayllus”.

Q'eswachaka es el último puente en su género que aún sobrevive a la modernidad y que se encuentra casi en estado original, de generación en generación por mas de cinco siglos y gracias a la decisión de las comunidades actoras que haciendo gala de su cultura viva repiten técnicas y ceremonias de origen puramente andino, reproduciendo año a año este maravilloso evento, como una paradoja en el tiempo, mostrando la autenticidad de la cultura andina.

En el año 2014, los pobladores de las comunidades andinas y autoridades que renuevan anualmente el puente colgante Q'eswachaka, recibieron la resolución de la Unesco que declara dicho ritual como patrimonio cultural inmaterial de la humanidad.

El costo para asistir al evento del 8 de Junio es de S/.10.00 a S/.20.00, dicha tarifa es cobrada por las Comunidades que participan en el proceso de reconstrucción.



Galería de fotos:


Puente Colgante de Q... Puente Colgante de Q... Puente Colgante de Q... Puente Colgante de Q... Puente Colgante de Q...